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Con el paso de los años, el organismo experimenta una serie de cambios naturales. Además de modificar el aspecto físico y algunas sensaciones, el proceso de envejecimiento también influye en las necesidades nutricionales. Afortunadamente, los complementos alimenticios pueden ayudar a aportar determinados nutrientes esenciales, favorecer un envejecimiento saludable y contribuir al bienestar general. Nuestro equipo te ayuda a descubrir cómo elegir los mejores complementos alimenticios para personas mayores.

Complementos alimenticios para personas mayores: lo esencial que debes saber

  • Con la edad, las necesidades nutricionales evolucionan.
  • La absorción de vitaminas y minerales puede volverse menos eficaz.
  • Algunos nutrientes son especialmente importantes para la salud ósea, la memoria, el sistema inmunitario y la masa muscular.
  • Los complementos alimenticios no sustituyen una alimentación variada y equilibrada.
  • Antes de iniciar una suplementación de forma regular, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

Los beneficios de los complementos alimenticios para las personas mayores

Los beneficios de los complementos alimenticios para las personas mayores

Ante todo, la mejor manera de preservar la salud con el paso de los años es mantener una alimentación equilibrada y practicar actividad física de forma regular. El ejercicio ayuda a fortalecer el organismo y contribuye a prevenir o controlar problemas de salud como la hipertensión o el sobrepeso.

Existen diversas razones por las que las personas mayores pueden beneficiarse del uso de complementos alimenticios:

  • La pérdida de apetito, frecuente con la edad, puede reducir la ingesta de nutrientes esenciales.
  • Con el envejecimiento, el organismo puede ser menos eficiente en la absorción de vitaminas y minerales presentes en los alimentos.
  • Los huesos se vuelven más frágiles con el paso del tiempo.
  • Algunas enfermedades o patologías pueden dificultar la absorción de determinados nutrientes.
  • Ciertos medicamentos pueden interferir en la absorción o favorecer la eliminación de algunas vitaminas y minerales.
  • Muchas personas mayores cocinan menos que antes y recurren con mayor frecuencia a platos preparados, que pueden ser menos ricos en vitaminas y nutrientes.
  • Una menor exposición al sol puede favorecer un déficit de vitamina D.
  • Algunos alimentos saludables y ricos en nutrientes pueden resultar más difíciles de masticar o digerir.

¿En qué aspectos pueden ser beneficiosos los complementos alimenticios para las personas mayores?

  • El aumento del riesgo de osteoporosis, fracturas y caídas: por ello, las mujeres mayores de 50 años y los hombres mayores de 70 tienen mayores necesidades de calcio, un nutriente esencial para el mantenimiento de la estructura normal de los huesos y los dientes.
  • La hiperplasia benigna de próstata (HBP): es un problema frecuente en los hombres de edad avanzada que puede provocar dificultades para orinar. Algunos complementos alimenticios pueden ayudar a apoyar el bienestar prostático.
  • La menopausia: puede provocar síntomas como sofocos, sequedad vaginal, sudores nocturnos o cambios de humor. Algunos complementos alimenticios específicos pueden contribuir a aliviar estas molestias.
  • El cerebro: con el envejecimiento, el cerebro experimenta cambios naturales y algunas enfermedades neurodegenerativas, como la demencia, la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson, son más frecuentes. Existen complementos alimenticios para la memoria especialmente formulados para apoyar la función cognitiva.
  • El colágeno: esta proteína está presente en los tejidos conectivos de todo el organismo, como la piel, las articulaciones y los huesos. La producción natural de colágeno disminuye con la edad.
  • La pérdida de masa muscular: aunque es posible cubrir las necesidades de proteínas mediante la alimentación, los complementos proteicos pueden ser una forma práctica de aumentar su aporte.
  • Los cambios en las necesidades nutricionales: en algunos casos puede ser útil recurrir a un complemento que aporte diferentes vitaminas y minerales (multivitamínico) para completar la alimentación. Estas fórmulas pueden incluir vitamina D, probióticos, vitaminas del grupo B, zinc, magnesio u omega-3.

Aporte de vitaminas, refuerzo del sistema inmunitario, memoria: complementos alimenticios adaptados a cada necesidad

Aporte de vitaminas, refuerzo del sistema inmunitario y memoria: complementos alimenticios adaptados a cada necesidad

Los complementos alimenticios son productos destinados a aportar nutrientes a la dieta o a complementar la alimentación cuando las necesidades del organismo aumentan. Se presentan en diferentes formatos, como comprimidos, cápsulas, polvos, perlas, extractos o soluciones líquidas. Pueden contener vitaminas, minerales, fibra, aminoácidos, plantas o enzimas.

Estos son algunos de los principales nutrientes que las personas mayores pueden considerar, siempre bajo el consejo de un profesional sanitario cuando sea necesario:

Calcio

El calcio es un mineral esencial para el mantenimiento de la salud de los huesos y los dientes. Con el envejecimiento, las necesidades de calcio pueden aumentar, especialmente en personas con mayor riesgo de pérdida de masa ósea. Una ingesta insuficiente puede favorecer un mayor riesgo de fracturas.

El calcio se encuentra de forma natural en la leche y los productos lácteos, los pescados en conserva con espinas blandas y las verduras de hoja verde, como la col rizada.

Vitamina B12

La vitamina B12 contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la formación normal de los glóbulos rojos. Con la edad, su absorción puede disminuir, por lo que conviene prestar especial atención a su aporte.

Se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como los huevos, el pescado, la carne, las aves y los productos lácteos.

Vitamina B6

La vitamina B6 contribuye a la formación normal de los glóbulos rojos y al funcionamiento normal del sistema nervioso. También participa en el metabolismo energético y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.

Está presente en alimentos como el hígado de vacuno, el pollo, el pescado, las frutas (excepto los cítricos), las patatas y otras verduras ricas en almidón.

Vitamina B9

La vitamina B9, también conocida como ácido fólico o folato, participa en el metabolismo energético y en numerosos procesos celulares. Un aporte adecuado resulta especialmente importante en determinadas etapas de la vida.

Se encuentra en frutas como las naranjas, verduras como el brócoli, las coles de Bruselas y las espinacas, así como en frutos secos, legumbres y guisantes.

Vitamina D

La vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos y de la función muscular en condiciones normales, aspectos especialmente importantes en las personas mayores. Además, participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Puede obtenerse a través de la exposición moderada al sol y de alimentos como los pescados grasos, los aceites de hígado de pescado, la leche y los productos lácteos enriquecidos o algunos cereales fortificados.

Complementos multivitamínicos

Un buen complemento multivitamínico puede aportar diferentes vitaminas y minerales esenciales para completar la alimentación cuando sea necesario. Estas fórmulas suelen incluir nutrientes como magnesio, hierro, vitamina A, vitamina C y vitamina E, entre otros, contribuyendo a cubrir posibles carencias nutricionales.

¿A partir de qué edad aumentan las necesidades de estos nutrientes?

¿A partir de qué edad aumentan las necesidades de estos nutrientes?

Los complementos alimenticios pueden ser beneficiosos a cualquier edad, pero también pueden interactuar con determinados medicamentos o no ser adecuados para todas las personas. Por ello, es importante conocer qué complemento se toma y por qué motivo. Si estás pensando en comenzar una suplementación, es recomendable consultar previamente con un profesional sanitario.

Existen algunos nutrientes que pueden ser interesantes para la mayoría de los adultos dentro de una alimentación equilibrada, como la vitamina C, los omega-3, el calcio, la vitamina A, los probióticos o el magnesio, siempre en función de las necesidades individuales.

Nuestros expertos resumen los nutrientes más relevantes según la edad:

A partir de los 20 años

Si la alimentación es variada y equilibrada, normalmente es posible cubrir las necesidades nutricionales sin recurrir a complementos, salvo en situaciones particulares o cuando un profesional sanitario recomiende una suplementación específica, como la vitamina D en determinados casos.

De los 20 a los 35 años

Las personas con una actividad física intensa pueden valorar la incorporación de un complemento proteico, como proteína de suero (whey) o proteína vegetal baja en hidratos de carbono, para apoyar el mantenimiento y desarrollo de la masa muscular.

A partir de los 35 años

Con el paso del tiempo, el metabolismo y la absorción de algunos nutrientes pueden ralentizarse. Según las necesidades de cada persona, pueden resultar de interés nutrientes como la vitamina D, los omega-3, la vitamina C, el colágeno, las proteínas, la vitamina E y complejos de minerales que incluyan magnesio, zinc y calcio.

A partir de los 50 años

La vitamina D y el calcio adquieren una especial importancia para ayudar a mantener la salud ósea, especialmente en las mujeres tras la menopausia. Los ácidos grasos omega-3 contribuyen al funcionamiento normal del corazón, mientras que los probióticos pueden ayudar a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal.

A partir de los 60 años

En esta etapa conviene prestar especial atención a la vitamina B12, ya que su absorción puede disminuir con la edad. Los omega-3, especialmente el DHA, forman parte de las membranas celulares del cerebro, y la capacidad del organismo para sintetizar vitamina D a partir de la exposición solar también disminuye progresivamente.

A partir de los 70 años

La vitamina D sigue siendo un nutriente clave para el mantenimiento de los huesos, la función muscular y el sistema inmunitario. Asimismo, una ingesta adecuada de proteínas resulta especialmente importante, ya que con la edad disminuye la capacidad del organismo para mantener la masa muscular.

Selección de los mejores complementos alimenticios para personas mayores

Complemento Necesidad específica Beneficio principal
Memoria & Concentración Ginkgo Bio – Arkopharma Memoria Apoyo a las funciones cognitivas
Ergy D Plus – Nutergia Huesos, sistema inmunitario Aporte de vitamina D
Multibiane Age Protect – PiLeJe Apoyo global Vitaminas y minerales
Omega 3-6-9 – Jaldes Corazón, cerebro Ácidos grasos esenciales
Senior Biotiques – Vit’All+ Digestión Apoyo a la microbiota intestinal

La vitamina D suele ser uno de los complementos más recomendados, especialmente en personas con poca exposición al sol.

El calcio puede ser útil en función de la alimentación y del riesgo de pérdida de masa ósea.

La vitamina B12 merece una atención especial, ya que su absorción tiende a disminuir con la edad.

Los omega-3 pueden ser interesantes si la ingesta de pescado graso es insuficiente.

Los probióticos también pueden recomendarse en caso de trastornos digestivos o alteraciones del tránsito intestinal.

Pueden ser útiles en caso de desequilibrio de la microbiota intestinal, hinchazón abdominal o tránsito intestinal irregular.

También pueden recomendarse después de un tratamiento con antibióticos, según cada situación.

La cepa, la dosis y la duración del tratamiento deben adaptarse a las necesidades de cada persona, preferiblemente con el asesoramiento de un profesional sanitario.

Una fatiga inusual o una disminución de la energía pueden ser signos de una carencia nutricional.

La debilidad muscular o la pérdida de masa muscular también pueden ser indicativas.

Las caídas repetidas o una mayor fragilidad ósea pueden estar relacionadas con un déficit de determinados nutrientes.

Los trastornos de la memoria o de la concentración también pueden aparecer, aunque siempre deben ser evaluados por un profesional sanitario.

Por último, la presencia de trastornos digestivos persistentes puede justificar una valoración médica para identificar una posible carencia o su causa.

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