Maskné: ¿cómo acabar con el acné provocado por la mascarilla?
Desde principios de año, las mascarillas han invadido nuestro día a día. Su uso diario es más que recomendado para la protección individual y colectiva ante la crisis sanitaria que estamos viviendo. Sin embargo, estas mascarillas también pueden causar algunos estragos, como la aparición de granos, impurezas de todo tipo y sequedad cutánea. La mascarilla quirúrgica y la mascarilla de tela no son las mejores amigas de nuestra piel. Para mantener una piel radiante y con total bienestar, nuestros expertos te proponen una rutina adaptada para todas las pieles, con el objetivo de limitar la producción de sebo, reducir las espinillas y evitar las rojeces.
¿Qué es el maskné?
Este término lleva poco tiempo en nuestro vocabulario. En realidad, viene de la contracción de mask (mascarilla) y acné. El concepto maskné hace referencia a la aparición de imperfecciones en el rostro, específicamente en las mejillas y la barbilla. Este fenómeno puede afectar a cualquier tipo de piel: pieles grasas, pieles mixtas e incluso pieles secas. Este problema proviene de una sobreproducción de las glándulas sebáceas provocada por el uso de la mascarilla de protección respiratoria. Este tipo de acné, el cual aparece con el uso de mascarillas quirúrgicas o de tela, puede afectar a un niño de 11 años como a un adulto de 45. No hay una “norma de acné” que regule esta tendencia. Para limitar la aparición de erupciones cutáneas y de una epidermis desestabilizada, es muy importante optar por productos cosméticos que puedan responder a múltiples necesidades. Existe una gran variedad de productos, como lociones, cremas hidratantes, exfoliantes para las células muertas o incluso mascarillas de arcilla para los poros dilatados. Nuestros expertos te proponen una rutina no comedogénica para luchar contra esta ola de acné que está afectado a muchas personas en este 2020.
Rutina facial antiacné
Para limitar la aparición de puntos negros, los cuales se pueden convertir en granitos, es esencial seguir una rutina facial de belleza diaria adaptada. Esta rutina debe empezar por una limpieza facial matinal para purificar la piel en profundidad. Es importante saber que, durante la noche, la epidermis se regenera y hace su propia limpieza. Por ello, es esencial darle una ayuda extra por la mañana utilizando tratamientos adaptados para tu piel, prestando especial atención para no resecarla. Puedes utilizar un gel limpiador si prefieres el contacto con el agua, o un agua micelar o una loción tonificante para despertar la epidermis con total suavidad. También te recomendamos utilizar una bruma de agua termal o un agua floral para tonificar y potenciar la luminosidad del rostro, un sérum hidratante para mejorar el confort de la piel y un tratamiento purificante para luchar contra el acné provocado por las mascarillas: un cosmético stop granos para llevar siempre contigo.
La piel se ve atacada todos los días y necesita mejorar su confort ante los radicales libres. Para ello, es muy importante desmaquillar y limpiar la piel todas las noches. Este paso es vital dentro de la rutina facial para eliminar todas las impurezas que puedan ser inflamatorias. No importa si te has maquillado o si simplemente has pasado todo el día en el trabajo, por ejemplo. El uso de un desmaquillante adaptado a tu tipo de piel es algo esencial. Las pieles mixtas y las pieles secas suelen preferir un aceite desmaquillante, las pieles sensibles una leche desmaquillante y las pieles grasas (e incluso mixtas) un gel espumoso. Además, utilizar una bruma como último paso de la rutina será de gran ayuda para todos los tipos de pieles. Esta bruma es una excelente solución para neutralizar el efecto de la cal o los limpiadores abrasivos. En el caso de las pieles mixtas a grasas, recomendamos usar una loción astringente para purificar la piel con acné. Después, aplicar un booster antes de la crema de noche. El sérum es una buena opción para luchar contra el acné y el exceso de sebo, ya que este prepara la piel antes de recibir el resto de tratamientos; se trata de una etapa esencial para conseguir una piel bonita. Después, aplica tu crema de noche para hidratar, contar con una acción antiedad, potenciar la luminosidad, etc.
¿No sabes qué crema utilizar? Escucha a tu piel. Si tienes una epidermis con tendencia acneica, lo ideal es utilizar un tratamiento antiimperfecciones para luchar contra los problemas de la piel, como regular el exceso de sebo o cerrar los poros. En el caso de las pieles secas, es más recomendable luchar contra las irritaciones y, con el fenómeno del maskné, luchar contra la secreción de granos. Por último, si hablamos de las pieles mixtas o normales en edad adulta, la mejor opción es optar por una crema antiedad para acabar con las arrugas y regular la epidermis. La rutina de belleza facial depende de tus necesidades y las de tu piel. Sin embargo, a raíz de este fenómeno de acné provocado por la mascarilla, tanto en niños como adultos, las pieles mixtas a grasas, o incluso las pieles normales y secas, necesitan cerrar sus poros para evitar los microquistes. En otras palabras, todas estas pieles vuelven a la adolescencia y hemos de actuar de la misma manera que en ese momento.
Rutina para las pieles mixtas a grasas:
Rutina para pieles sensibles y secas :
¿Cómo mejorar el bienestar de la piel bajo la mascarilla?
Además de la rutina facial, la cual hay que seguir mañana y noche, nosotros te proponemos algunas etapas extra para poder mejorar la textura de la piel, además de reconfortar e hidratar la epidermis y protegerla de los radicales libres agresivos. Si tu objetivo es conseguir una piel impecable, te recomendamos optar por una combinación exfoliante y mascarilla varias veces a la semana. No olvides adaptar los productos de limpieza y los exfoliantes a tu tipo de piel. Estos pueden contener aceites vegetales, aceites esenciales, tener una acción exfoliante potente para luchar contra los granos, ser suave para las pieles sensibles, etc. Después de este tratamiento facial, exfoliante y que deja una piel impecable y libre de agresiones exteriores, pasamos a la aplicación de la mascarilla purificante o hidratante, según las necesidades. Este tratamiento es el ideal para luchar contra las pequeñas imperfecciones y aportar un efecto calmante. La mascarilla se aplica en la piel del rostro, evitando el contorno de los ojos y los labios, unas 2 veces a la semana para asegurar su eficacia. Nosotros te aconsejamos pulverizar sobre la piel del rostro una bruma antes de aplicar la mascarilla Para potenciar la hidratación. En caso de tener una situación de acné severo, o de no ver ningún tipo de mejora, lo mejor es acudir al dermatólogo.