¿Cómo puedo fortalecer mis defensas?
En los cambios de estación, especialmente con la llegada del frío, nuestras defensas tienen que hacer frente a microbios, bacterias, etc. Es muy importante tener un sistema inmunitario fuerte y potente para evitar los resfriados, las enfermedades inflamatorias e infecciosas, así como la famosa gripe. Los componentes como el magnesio, la vitamina C, la vitamina D, el zinc, el selenio o los probióticos pueden ser de gran ayuda. Descubre los mejores aliados para reforzar tus defensas.
¿Por qué es importante reforzar las defensas?
Nuestro cuerpo ha creado todo un sistema para defenderse de las agresiones del exterior gracias a los súper glóbulos blancos y a los linfocitos T, los cuales tienen una memoria insuperable. Todo este ejército trabaja para proteger nuestro organismo de las agresiones, los agentes patógenos o los radicales libres, los cuales provocan enfermedades autoinmunes, por ejemplo. Desgraciadamente, todos los sistemas tienen sus fallos. Por ello, aunque contemos con una inmunidad innata, podemos ponernos enfermos fácilmente. Por lo general, nuestras defensas funcionan por sí solas, pero, en ocasiones, necesitan ayuda para poder frenar las bacterias virales. Existen muchos remedios para evitar las enfermedades, la gran mayoría a base de vitaminas y minerales esenciales para nuestro cuerpo para luchar eficazmente contra los virus y demás enfermedades. Estos complementos trabajan para estimular las células inmunitarias, mejorar la fuerza de los anticuerpos o para proteger la microbiota. En definitiva, trabajan para reforzar nuestras defensas a lo largo del año, especialmente con la llegada del frío. Durante esta época del año, aparece la falta de sueño, nuestro estilo de vida vuelve a cambiar, así como nuestra alimentación, empiezan las inflamaciones de las mucosas y otros problemas como la congestión nasal o el dolor de garganta.
¿Cómo reforzar las defensas de los adultos?
El objetivo es luchar contra las toxinas, reforzar las defensas y dejar tranquila a la flora intestinal. Para ello, es importante ayudar al metabolismo a defenderse de los microorganismos. El primer paso para estimular el sistema inmune de los adultos, y reforzar las defensas, es preparar la línea de defensa. Para ello, podemos confiar en los productos naturales como el pomelo, el tomillo, la jalea real, el jengibre, el aceite esencial, la espirulina, las frutas y verduras o incluso el propolis. También podemos optar por los complementos alimenticios antioxidantes, antiinflamatorios o formulados cons supernutrientes para evitar tomar antibióticos cuando no es estrictamente necesario. Además de reforzar las defensas, también pueden ser una solución para las carencias en omega, vitamina A, oligoelementos o ácidos grasos. Estos suplementos ayudan a las células del sistema inmunológico, es esencial seguir una alimentación equilibrada y, aunque a veces cueste, realizar una actividad física. Si quieres ayudar a tu metabolismo, te recomendamos hacer una cura de cápsulas adaptadas para las condiciones hibernales. Hazte con todo lo que necesitas para estimular las defensas y asegurar la lucha contra los problemas del invierno.
¿Cómo reforzar las defensas de los niños?
Reforzar el sistema inmunitario de los más pequeños de la casa es igual o más importante que para los adultos. Los microbios pueden afectar a su organismo en un abrir y cerrar de ojos. Por ello, a partir de los 3 años, con la vuelta al cole, tenemos que ayudar a sus defensas. Entre el estrés de volver a las clases, el cual puede afectar al sueño o al sistema digestivo, y el fin de las vacaciones de verano bajo el sol con la familia, durante las cuales se juntan con otros niños, tenemos que centrar nuestra atención en luchar contra las infecciones. ¡No te preocupes! Existen muchos productos especiales para reforzar las defensas naturales, mejorar el sistema inmunológico y reforzar el organismo de niños y niñas para dejar de lado los resfriados y las infecciones. Tomar un complemento alimenticio puede tener un efecto de prevención ideal para mejorar las defensas antes de que la fiebre, la congestión nasal, la tos o el dolor de garganta toquen a la puerta. El objetivo es cortar todos los caminos posibles para que las bacterias no consigan su objetivo, es decir, debilitar sus defensas.
¿Y las defensas de los bebés?
Aquí nos encontramos con un contexto más difícil. Al nacer, el sistema inmunitario del bebé es completamente estéril. En este caso, totalmente diferente al de los niños y los adultos, no es el bebé el que tiene que tomar el complemento alimenticio, sino mamá. Antes de dar a luz, las futuras madres pueden optar por una cura de probióticos especiales para la esfera íntima. Esto permitirá que, durante el mismo parto, se le transmita al bebé una microbiota rica, que le permita comenzar un sistema inmunitario fuerte. Esta inmunidad se desarrollará poco a poco pero de forma muy potente. Es cierto que hay padres que optan por las curas de probióticos y vitaminas E para sus bebés. Nosotros os recomendamos consultar siempre a vuestro pediatra antes de comenzar cualquier tipo de complemento o tratamiento.
Reforzar el sistema inmunitario de forma natural
Eucalipto, productos de colmena, fitoterapia, tomillo, pescado graso, sauco, cítricos, árbol de té o cápsulas vegetales… ¡Hay muchas opciones para los amantes de lo natural! También existen comprimidos con propiedades antioxidantes potentes para luchar contra todas las agresiones externas.